diumenge, 26 d’abril de 2009

Érase una vez un hombre tímido y reservado, honesto y servicial.
Érase una vez un hombre atento, dedicado y buen marido.
Érase una vez un hombre trabajador y cumplidor.
Érase una vez un hombre fiel.

Pero (érase una vez) que ella lo encontró.
Y el hombre empezó a vivir.

3 comentaris:

NeoPoeta ha dit...

M'agrada

Jordi Casanovas ha dit...

té un punt de pervers o m'ho sembla a mi?

xènia ha dit...

mmm a veure, quina perversió hi veus tu?

de tenir-lo, el té..